Iván Lerma CarrilloPSIQUIATRÍA · SANTIAGO DE COMPOSTELA

Información clínica del Dr. Iván Lerma Carrillo · Médico especialista en Psiquiatría.

DEPRESIÓN · INFORMACIÓN CLÍNICA

El tratamiento de la depresión

Al empezar un tratamiento conviene saber qué se espera que mejore, cuánto puede tardar y qué problemas pueden aparecer. Con esa información resulta más fácil entender los cambios de las primeras semanas y comentarlos en las revisiones.

El trabajo en psicoterapia

La terapia cognitivo-conductual y la terapia interpersonal son dos tratamientos con evidencia en depresión. Según el enfoque, se trabaja sobre formas de pensar y actuar que mantienen el malestar, o sobre dificultades en las relaciones y cambios vitales relacionados con el episodio. El trabajo tiene objetivos concretos, y su evolución también debe revisarse.[1]

La elección de un antidepresivo

Que un medicamento haya ayudado a otra persona no permite saber si será el más adecuado en este caso. Interesan la respuesta a tratamientos anteriores, las otras enfermedades y la medicación que ya se toma. También los efectos adversos: las molestias digestivas o los cambios en la función sexual, por ejemplo, pueden influir mucho en cómo se tolera el tratamiento.[2]

Los cambios de las primeras semanas

La mejoría suele aparecer de forma gradual. Puede cambiar antes el sueño o la energía que el estado de ánimo. Por eso, al revisar el tratamiento interesa precisar qué ha mejorado y qué sigue igual. Si aparecen efectos adversos o un empeoramiento, hay que consultarlo; no se trata simplemente de esperar a que pasen las semanas.[2]

Cuando no mejora lo suficiente

Antes de dar un tratamiento por ineficaz necesitamos comprobar la dosis, cuánto tiempo se ha tomado y si ha habido dificultades para seguirlo. A veces es necesario revisar el diagnóstico. A partir de ahí se decide si conviene ajustar la medicación, cambiarla, incorporar psicoterapia o valorar otras intervenciones.[3]

Cuándo y cómo dejar la medicación

La duración prevista del tratamiento se habla desde el inicio y se revisa según la evolución. Cuando se acuerda la retirada, la dosis se reduce de forma planificada. Una retirada puede producir síntomas que se confundan con una recaída; distinguirlos exige conocer cuándo han aparecido y cómo evolucionan. Por eso estos cambios deben hacerse con seguimiento.[4]

Fuentes

  1. NIMH · Psychotherapies
  2. NIMH · Mental health medications
  3. NICE NG222 · Tratamiento y prevención de recaídas en depresión
  4. NICE NG222 · Retirada de antidepresivos

Fuentes consultadas el 18 de octubre de 2026. Edición del 18 de octubre de 2026. Información general; no establece diagnósticos ni pautas individuales.